Si buscas un ingrediente secreto para elevar tus platos de lo simple a lo espectacular, aquí lo tienes. Hoy te traemos la joya de la despensa: la Mermelada de tomate casera. De textura suave y equilibrio perfecto entre lo dulce y lo ligeramente ácido, esta mermelada es la prueba de que un buen tomate puede ser un postre, un condimento y un tesoro gourmet.
¿Por qué amarás esta conserva?
Imagina el sabor: la dulzura intensa y concentrada del tomate maduro, potenciada por una cocción lenta con un toque de jugo de limón y especias. Esta mermelada es increíblemente versátil:
- Maridaje de quesos: Es el compañero perfecto para cualquier tabla de quesos (¡pruébala con queso de cabra!).
- Glaseado: Funciona de maravilla sobre carnes asadas o patés.
- Desayuno: Simplemente untada en una tostada.
El secreto de un sabor Intenso
El truco de esta receta casera está en la elección: ¡escoge tomates maduros y en su punto! Aprovecha la temporada de cosecha no solo te ayuda a ahorrar, sino que garantiza que tendrás el mejor sabor natural para tus reservas. Al cocinar lentamente estos tomates, intensificamos su esencia y creamos una mezcla irresistible que podrás disfrutar todo el año, sin conservantes ni aditivos.
¡Prepara tu despensa hoy y llena tu mesa con este acompañamiento dulce y salado!

Mermelada de tomate casera
Instrucciones
- Paso 1 – Escaldar los tomates
- Colocar abundante agua en una olla y llevar a hervor. Mientras tanto, hacer una pequeña cruz en la parte superior de cada tomate.

- Sumergir los tomates en el agua hirviendo durante 1 minuto para escaldarlos. Retirarlos enseguida y pasarlos a un recipiente con agua y hielo, para cortar la cocción y facilitar el pelado.
- Paso 2 – Pelar y preparar la pulpa
- Una vez fríos, pelar los tomates, partirlos y quitar las semillas. Colocar la pulpa limpia en una olla amplia.

- Paso 3 – Añadir el azúcar y aromatizar
- Agregar el azúcar, el jugo de limón y una cucharadita de esencia de vainilla. Mezclar con una cuchara de madera hasta integrar.
- Paso 4 – Cocinar hasta espesar
- Cocinar a fuego medio, removiendo con frecuencia, hasta que la mezcla comience a tomar cuerpo y espesar.
- La mermelada estará lista cuando, al pasar la cuchara, se forme un surco que deja ver el fondo de la olla por unos segundos.
- Dejar reposar unos minutos antes de envasar.
- Método 1 (baño maría tradicional)
- Esterilizar los frascos y tapas antes de usarlos.
- Envasar la mermelada aún caliente en los frascos también calientes.
- Cerrar bien y cocinar nuevamente al baño maría durante 20 minutos.
- Dejar enfriar, etiquetar y guardar en un lugar fresco y oscuro.
- Método 2 (creación de vacío)
- Esterilizar los frascos.
- Envasar la mermelada caliente, cerrar con fuerza y colocar los frascos boca abajo hasta que se enfríen por completo.

- Etiquetar y guardar en un lugar fresco y seco.

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Tips
Consejos útiles
- Almacenamiento: Conservar la mermelada cerrada y sellada en un sitio fresco y oscuro. Una vez abierta, mantenerla en el refrigerador.
- Etiquetado: Colocar una etiqueta con la fecha de elaboración. Si fue preparada al vacío (baño maría 20 minutos), puede conservarse hasta 1 año.
- Idea para servir: Acompañar con queso brie, pan tostado o incluso carnes a la parrilla. Su contraste de sabores es irresistible.


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