Si buscas un postre que sea espectacular, no te exija prender el horno y te transporte al trópico con un solo bocado, ¡esta es tu receta! Hoy te presentamos nuestro Cheesecake de mango y chocolate: una mezcla deliciosamente cremosa, súper refrescante y muy fácil de hacer.
La fusión cremosa de sabor y textura
Esta tarta es una joya moderna: una fusión entre el clásico cheesecake y una suave mousse. A diferencia de las tartas tradicionales, todos los ingredientes se integran en una sola mezcla, creando una textura increíblemente cremosa que se deshace en la boca. El sabor dulce y ligeramente ácido del mango se complementa de maravilla con la intensidad del chocolate, ¡una combinación ganadora!
Lo mejor de todo es que es una receta comodín: una vez que domines la técnica, puedes prepararla con otras frutas de temporada con el mismo procedimiento.
Un clásico de la Antigua Grecia con toque tropical
El pastel de queso (cheesecake) tiene una historia que se remonta a la Antigua Grecia, donde ya se preparaba con queso fresco y miel. Los romanos la difundieron por Europa, convirtiéndola en una especialidad popular que eventualmente viajó con los inmigrantes a América del Norte, donde alcanzó su fama mundial.
Nuestra versión es una evolución moderna que toma esa base cremosa y le da un toque tropical y fresco con el mango y el chocolate. ¡Es la prueba de que lo clásico siempre puede reinventarse!
¡Prepara esta tarta sin horno hoy mismo y disfruta de un postre cremoso y fácil!

Cheesecake de mango y chocolate SIN HORNO: tarta fácil, refrescante y cremosa
Instrucciones
- Moler las galletas colocándolas primero dentro de una bolsa y golpearlas suavemente hasta obtener trozos pequeños.

- Llevar luego a la licuadora o procesadora y triturar hasta lograr un polvo fino.
- Derretir la mantequilla y añadirla al polvo de galletas en un bol grande.
- Amasar con las manos hasta que la mezcla quede bien integrada y con una textura húmeda y uniforme.
- Extender la masa sobre la base del molde, presionando con una cuchara o con los dedos para formar una capa compacta.

- Llevar a la nevera durante 30 minutos para que se enfríe y tome consistencia.
- Pelar y cortar el mango en pequeños trozos.
- En la licuadora, colocar el mango junto con el queso crema, el chocolate blanco derretido y la nata (crema de leche) y licuar hasta que se forme la crema.

- Hidratar la gelatina neutra con 4 cucharadas de agua. Cuando haya absorbido el líquido, calentarla en el microondas durante 10 segundos para disolverla por completo.
- Incorporar la gelatina disuelta a la mezcla del mango y licuar nuevamente hasta obtener una crema lisa, suave y sin grumos.
- Forrar un molde desmontable con una tira de acetato alrededor del aro (esto facilitará un desmoldado perfecto).
- Retirar del refrigerador el molde y verter la crema sobre la base de galletas ya fría y alisar la superficie con una espátula.
- Refrigerar durante 2 horas, o hasta que el cheesecake esté firme al tacto.
- Pasado el tiempo de reposo, desmoldar con cuidado, retirar el acetato y decorar con trocitos de mango fresco por encima. ¡Listo para disfrutar!

- Picar 150 gr de chocolate blanco y calentar 50 ml de nata (35%).
- Verter la nata caliente sobre el chocolate y dejar reposar unos minutos para que el calor lo derrita.
- Mezclar hasta obtener una crema homogénea y brillante.
- Dejar reposar al menos 2 horas antes de extenderla sobre el cheesecake.
- Decorar con una capa de ganache y algunos trocitos de mango.


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